En cambio, el fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, humildad y dominio propio. No hay ley que condene estas cosas. Gálatas 5:22-23
"Él corta de mí toda rama que no produce fruto y poda las ramas que sí dan fruto, para que den aún más." - Juan 15:2
Miércoles de Cenizas. A la tierra regresamos.
Señor prepárame para ser un santuario