Las cenizas pueden parecer el final, pero no lo son. Dios ya está escribiendo el siguiente capítulo…donde transforma las cenizas en belleza.
Para darle al pueblo afligido de Sion una corona en vez de cenizas, aceite de alegría en vez de luto, vestido de alabanza en vez de espíritu triste. Ellos serán llamados robles de justicia, la planta gloriosa del SEÑOR. - Isaías 61:3