Por qué oramos:
Pero cada día el Señor derrama su amor inagotable sobre mí, y todas las noches entono sus cánticos y oro a Dios, quien me da vida. - Salmos 42:8
Busqué al Señor, y Él me respondió; me libró de todos mis temores. - Salmos 34:4
Aquí tienes una fórmula excelente para las oraciones.