

Cómo orar por un hábito que simplemente no logras dejar: 1. Suelta la apariencia. Sé honesto con Dios. “No puedo dejar esto. Necesito ayuda.” 2. Ora contra la vergüenza, no solo contra el hábito. “Ayúdame a sentirme seguro en que tú me aceptas.” 3. Pide el deseo, no solo la fuerza de voluntad. “Dios, dame tus deseos.” 4. Ora por lo que lo va a reemplazar. “Vacíame de ____, y lléname de _______.” 5. No ores solo. “Confiesen sus pecados unos a otros para que sean sanados.” 6. Recuerda: un mal día es solo un mal día. No es un fracaso permanente. 7. “Dios, tú sabes por lo que estoy pasando. Estoy cansado de intentarlo solo. No solo quiero fuerza de voluntad…quiero realmente cambiar. Examina mi corazón, reemplaza mis deseos y recuérdame hoy que esto no define quién soy. Amén.”