Inclina mi corazón hacia tus estatutos y no hacia la ganancia egoísta. - Salmo 119:36
Los mejores mandamientos: Ama al Señor con todo tu corazón, alma, fuerza y mente. Ama a tu vecino como a ti mismo.
El egoísmo dice, "he hecho suficiente". La gratitud dice, "tengo más que suficiente".
No somos contenedores. Somos conductos.