Tus oraciones nunca son demasiado grandes para Dios
"Mientras estuvo aquí en la tierra, Jesús ofreció oraciones y súplicas con gran clamor y lágrimas al que podía rescatarlo de la muerte. Y Dios oyó sus oraciones por la gran reverencia que Jesús le tenía." - Hebreos 5:7
vuélvanse a mí de todo corazón. ¡Ayunen, griten y lloren! - Joel 2:12
¿Cómo podemos orar por ti hoy?