
Fuentes: RafaellaArtista: @dustincoopergraphics


1. Decir “voy a orar por ti” y sí acordarte de orar por esa persona. 2. Abrir la app de la Biblia por fin para algo que no sea revisar la racha. 3. Escuchar una canción en el radio que ahora pega distinto porque por fin entiendes lo que dice. 4. Cuando el sermón del pastor claramente es para la persona de al lado y no para ti…obvio. 5. Cuando empieza la alabanza, te pega duro y se te olvida que estás en público.