Algunas ideas para hacer de la oración un estilo de vida. (1) Conducir en silencio. Usa ese tiempo para hablar con Dios. (2) Cada vez que esté a punto de cambiar de habitación, pídale a Dios que lo guíe en el próximo espacio. (3) Ore mientras se cepilla los dientes. (4) En situaciones sociales, en lugar de agarrar tu teléfono durante un silencio incómodo, pídele a Dios que dirija tus conversaciones.































