Cercano está el Señor a todos los que le invocan, a todos los que le invocan de veras. – Salmo 145:18
Dios no es un espectador lejano. Cada momento se convierte en un lugar sagrado porque Él está con nosotros en cada instante.
Aislarse de la familia de Dios es separarse de una de las herramientas más grandes de Dios para traer plenitud y sanidad a tu vida.
El ser atropellado por la iglesia es real, pero la gracia de Dios también. No dejes que lo que una persona hizo te aleje de la bondad de Dios.