Ustedes son la luz del mundo. Una ciudad en lo alto de una colina no puede esconderse. Ni se enciende una lámpara para cubrirla con un recipiente. Más bien, se pone en un lugar alto, y así alumbra a todos los que están en la casa. Así mismo, procuren ustedes brillar delante de los demás para que ellos vean sus buenas obras y glorifiquen a su Padre que está en el cielo. - Mateo 5:14-16
"Jesús recorría todas las ciudades y aldeas, enseñando en sus sinagogas, proclamando las buenas nuevas del reino y sanando toda enfermedad y dolencia. Al ver a las multitudes, tuvo compasión de ellas, porque estaban agobiadas y desamparadas, como ovejas sin pastor. Entonces dijo a sus discípulos: “La cosecha es abundante, pero los obreros son pocos. Pídanle, por tanto, al Señor de la cosecha que envíe obreros a su mies.” - Mateo 9:35-38































