No tienes que dejar de pensar en cosas malas. Solo necesitas empezar a llenar tu mente con cosas buenas.
Ora como si todo dependiera de ti, y trabaja como si todo dependiera de Dios.
Recuerda: las personas no son el enemigo.
Amar a los demás, humillarte, confiar en Dios en medio del caos… No es fácil. Pero es a lo que hemos sido llamados.
Esa iglesia al otro lado de la ciudad… Esa iglesia al otro lado del mundo… Son tu familia.
Gratis lo recibiste. Da gratuitamente.
La Biblia es un libro para estudiar, no una galleta de la fortuna para abrir al azar.
Señor, que te vean a Ti a través de mí
El secreto es Cristo en mí, no yo en un conjunto diferente de circunstancias. – Elisabeth Elliot
Iglesia mañana. ¡No faltes!
No importa cuán pequeño te sientas, Dios puede usarte para cosas increíbles.
¿Quién en tu vida podría necesitar un buen amigo hoy? Sé ese amigo.
Evangelizamos cuando presentamos a nuestros amigos al Amigo. – A.W. Tozer
El plan de Dios avanza con o sin nosotros. Aun así, Él elige asociarse con nosotros para llevarlo a cabo.
La unidad no es uniformidad; es personas diversas unidas por un amor sacrificial.
¿Cuál es tu cosa favorita de nuestra iglesia?
La mayor prueba de fe es ser capaz de bendecir al Señor cuando todo va mal. – Oswald Chambers
Cristo es o el Señor de todo, o no es Señor en absoluto. – Hudson Taylor
La cultura cambia. La Palabra de Dios permanece.
¿Lo pronuncias amén o amén? 😅
Tus sentimientos mienten. Dios no.
¡Ve a la iglesia mañana!
El coraje no es la ausencia de miedo, sino el triunfo sobre él. – Nelson Mandela
Deja que Dios se preocupe por eso por ti
Dios quiere escucharte.
Haz que esta semana sea grandiosa. Pon a Dios en primer lugar.
Más dinero no resolverá tus problemas. Invitar a Dios a tus finanzas sí lo hará.
Un mundo dividido necesita una iglesia unida. – Craig Groeschel
No hay una sola brizna de hierba, no hay color en este mundo, que no esté destinado a hacernos regocijar. – Juan Calvino
Tu cuenta bancaria no determina tu valor.
Él convierte nuestro llanto en gritos de alegría.
Su presencia puede calmar la tormenta de la ansiedad con un susurro: “Estoy contigo; cálmate.”