Yo soy la vid, y ustedes son las ramas. El que permanece unido a mí, y yo unido a Él, da mucho fruto; pues sin mí no pueden ustedes hacer nada. -Juan 15:5 | Sunday Social
La meta no es solo ser fructíferos. No se trata solo de lucir hermosos por fuera. No, la meta es permanecer en Él. El fruto es solo un resultado para que el mundo lo vea.
Un árbol no da de repente cientos de manzanas. No, requiere un crecimiento lento y constante. Luego, cuando llega el momento adecuado...el fruto aparece.