Sea lo que digas, sea lo que hagas...eres un representante de Jesús. Asegúrate de representarlo bien.
El verso antes: Que el mensaje de Cristo, con toda su riqueza, llene sus vidas. Enséñense y aconséjense unos a otros con toda la sabiduría que él da. Canten salmos e himnos y canciones espirituales a Dios con un corazón agradecido.