Por eso la unidad en el cuerpo de Cristo es tan importante. Somos fuertes cuando estamos unidos. Cuando estamos unidos las puertas del infierno pueden resistir.
Dios, ayúdanos a ser una iglesia unida. No dejes que pequeñas diferencias y desacuerdos tomen lugar a que llegue la luz y la esperanza a un mundo roto y en oscuridad.