Tener preguntas no te hace un mal cristiano. En realidad, es todo lo contrario.
¡Hagamos una limpieza de primavera en tu alma!
Cuando conocemos el corazón de Dios, conocemos la decisión que le agrada.
"Acabamos con el orgullo que no le permite a la gente conocer a Dios. Así podemos capturar todos los pensamientos y hacer que obedezcan a Cristo." - 2 Corintios 10:5