Vivir para Dios significa rendir tus acciones y los resultados de esas acciones.
Cómo vivir una vida rendida a Jesús
Dios es suficiente para mí.
Muéstrame tu fiel amor por la mañana, porque en ti he puesto mi confianza. Pongo mi vida en tus manos, muéstrame lo que debo hacer. Salmos 143:8