Recuerda: eres embajador de Cristo.
”Somos, pues, embajadores de Cristo y es como si Dios mismo los exhortara a ustedes sirviéndose de nosotros. En nombre de Cristo les pedimos que se reconcilien con Dios.“ - 2 CORINTIOS 5:20
¿Por qué debo servir?
De buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo. - 2 Corintios 12:9