Ideas de subtítulos
No te ocupes con tanta actividad que no tengas el tiempo de incluir a Dios en tu día. Él te quiere dirigir. Él te quiere dar la sabiduría para tomar buenas decisiones. Habla con Él.
La oración no tiene que ser tan formal. Solo tienes que hablar y Él te escuchará. No hay que decir "amado Padre celestial" o "amén".