Trata a los demás como a ti mismo. Esa es la esencia de todo lo que se enseña en la ley y en los profetas. - Mateo 7:12
En cambio, el Espíritu produce amor, alegría, paz, tolerancia, amabilidad, bondad, lealtad, humildad y dominio de sí mismo. Ninguna ley existe en contra de todas estas cosas. - Gálatas 5:22-23
Que sus conversaciones sean cordiales. - Colosenses 4:6
Dios nunca planeó que fueras lo suficientemente perfecto como para llegar al Cielo