El ejercicio físico es bueno, pero el entrenamiento en la piedad es mucho mejor, porque tiene promesa para esta vida y también para la vida venidera. – 1 Timoteo 4:8
La salud me puede fallar, mi espíritu puede debilitarse, ¡pero Dios permanece! ¡Él es la fuerza de mi corazón; Él es mío para siempre! - Salmos 73:26
YO SOY EL SEÑOR, quien te sana. Exodo 15:26
¿Trabajando en ese cuerpo de playa? No olvides…