¿Vienes a uno de nuestros servicios de Semana Santa mañana? No vengas solo. Trae alguien contigo.
Nunca sabes cómo el futuro de alguien podría cambiar con una simple invitación. Tómate unos momentos para orar ahora y pedirle a Dios que ponga a alguien en tu corazón. ¡Luego, invítalo a la iglesia contigo!