Esfuérzate para poder presentarte delante de Dios y recibir su aprobación. Sé un buen obrero, alguien que no tiene de qué avergonzarse y que explica correctamente la palabra de verdad. - 2 Timoteo 2:15
Por lo tanto, como pueblo escogido de Dios, santo y amado, revístanse de compasión, bondad, humildad, mansedumbre y paciencia. - Colosenses 3:12
Eres el Templo de Dios. - 1 Corintios 3:16
Recordatorio: están en el mundo pero no son del mundo.