En cambio, el fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, humildad y dominio propio. No hay ley que condene estas cosas. Gálatas 5:22-23
Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados. - Efesios 5:1
Benditos los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados. - Mateo 5:6
"Benditos los puros de corazón porque verán a Dios." - Mateo 5:8