Ideas de subtítulos
Esta es la verdad sobre nuestra vida con Cristo: ya somos santos ante los ojos de Dios, pero Él todavía está obrando en nosotros. Cada día morimos a lo viejo y despertamos a la nueva vida que Él nos ha dado.
La madurez espiritual no pasa sola. Se forma cuando, día a día, elegimos alinear nuestro corazón y nuestras costumbres con el carácter de Dios.