En cambio, el Espíritu produce amor, alegría, paz, tolerancia, amabilidad, bondad, lealtad, humildad y dominio de sí mismo. Ninguna ley existe en contra de todas estas cosas. - Gálatas 5:22-23
Traten a los demás como a ustedes les gustaría que ellos los traten. - Lucas 6:31
"El SEÑOR es tan bueno con los que lo respetan como un padre con sus hijos." - Salmos 103:13
Y mi mandamiento es este: que se amen unos a otros como yo los amo. - Juan 15:12