Pórtate con los hombres jóvenes como si fueran tus hermanos, a las ancianas trátalas como a madres, y a las jóvenes como a hermanas, con toda pureza.” - 1 Timoteo 5:2
El consuelo de Dios nos ayuda a consolar a otros.
No hagan nada por ambición egoísta o vanidad. En lugar de ello, en humildad valoran a los demás por encima de ustedes mismos. - Filipenses 2:3
Anima a alguien. Una palabra amable puede cambiarlo todo.