El nombre del Señor es una torre poderosa; los justos acuden a ella y están a salvo. - Proverbios 18:10
Aun así, yo me alegraré en el Señor. ¡Me gozaré en Dios mi Salvador! El Señor Soberano es mi fuerza; el hace mis pies como los de un ciervo, me permite andar en las alturas. - Habacuc 3:18-19
A veces, poner a Dios en primer lugar significa elegir menos de todo lo demás.
No basta con creer.