La ley del Señor es perfecta, y aviva el alma. - Salmos 19:7
Pon a Dios primero
En cambio, el fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, humildad y dominio propio. No hay ley que condene estas cosas. Gálatas 5:22-23
Sigue la justicia, la piedad, la fe, el amor, la paciencia y la mansedumbre. – 1 Timoteo 6:11