Estar ansioso: por tu trabajo, tu familia, tus finanzas, tu salud tus necesidades, NADA.
La ansiedad no tiene la última palabra...Jesús la tiene.
CERO mal existente para temer
Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio. - 2 Timoteo 1:7