Confía en el SEÑOR con todo tu corazón y no te apoyes en tu propio entendimiento. – Proverbios 3:5
La explicación de tus palabras ilumina, instruye a la gente sencilla. - Salmo 119:130
Recita siempre el libro de la Ley y medita en él de día y de noche. - Josué 1:8
Sean sabios como serpientes e inocentes como palomas. - Mateo 10:16