Ideas de subtítulos
No se trata de fingir que estás bien. Se trata de sumergirte en ese pozo profundo de gozo que Dios tiene disponible para cada creyente.
Podemos ser felices, pero en esta vida nunca será suficiente. Por eso el Espíritu Santo nos ofrece algo mejor que la felicidad: nos regala un gozo y una paz que van más allá de nuestro entendimiento.