Dios no es un espectador lejano. Cada momento se convierte en un lugar sagrado porque Él está con nosotros en cada instante.
Dios, dame el coraje hoy.
Porque no es un espíritu de cobardía el que Dios nos otorgó, sino de fortaleza, amor y dominio de nosotros mismos. 2 TIMOTEO 1:7
Echa sobre el Señor tu carga, y Él te sustentará; - Salmos 4:8