"No se amolden a la conducta de este mundo; al contrario, sean personas diferentes en cuanto a su conducta y forma de pensar. Así aprenderán lo que Dios quiere, lo que es bueno, agradable y perfecto."
Renovamos nuestra mente orando, leyendo la palabra de Dios, rodeándonos de influencias temerosas a Dios, y pidiendo a Dios que nos muestre Sus caminos.