Verso 5: Cuando vengan tiempos difíciles, tú me darás protección: me esconderás en tu templo, que es el lugar más seguro.
Esto es lo increíble del Espíritu Santo: Él hace de nosotros Su hogar. Así que habitar en los atrios del Señor ya no quiere decir un sitio físico...puede ser en cualquier sitio en donde descansas en Su presencia que habita dentro de ti.