Que la gloria de Jesús brille en ti y a través de ti hoy. Eres un faro de esperanza a un mundo en dolor y muerte.
Porque he aquí que tinieblas cubrirán la tierra, y oscuridad las naciones; mas sobre ti amanecerá el Señor, y sobre ti será vista su gloria. Y andarán las naciones a tu luz, y los reyes al resplandor de tu nacimiento. (2-3)