Ideas de subtítulos
Cuando la vida se vuelve abrumadora, y nuestro corazón se agobia, podemos descansar en Dios para renovar nuestras fuerzas.
Nada en este mundo puede satisfacer nuestras almas como Dios. Mientras las cosas materiales y las relaciones humanas pueden ir y venir, Dios es nuestra herencia eterna, nuestra satisfacción completa, el único que llena nuestras necesidades más profundas.