Ideas de subtítulos
La preocupación nos da una falsa sensación de control, pero en realidad es ella quien termina controlándonos. En cambio, cuando entregamos nuestras inquietudes a Jesús, las ponemos en manos de la única persona que verdaderamente puede hacer algo al respecto.
Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús. - Filipenses 4:6-7