“Sin duda, la palabra de Dios es viva, eficaz y más cortante que cualquier espada de dos filos. Penetra hasta lo más profundo del alma y del espíritu, hasta la médula de los huesos, y juzga los pensamientos y las intenciones del corazón.”
La palabra de Dios es la única cosa que revela las mentiras en nuestras vidas. Descansamos en la palabra de Dios para que nos dirija.