Y que sus corazones estén plenamente comprometidos con el SEÑOR nuestro Dios, para vivir según sus decretos y obedecer sus mandamientos, como en este momento. - 1 Reyes 8:61
En cambio, el Espíritu produce amor, alegría, paz, tolerancia, amabilidad, bondad, lealtad, humildad y dominio de sí mismo. Ninguna ley existe en contra de todas estas cosas. - Gálatas 5:22-23
Y mi mandamiento es este: que se amen unos a otros como yo los amo. - Juan 15:12
Porque toda la ley en esta sola palabra se cumple: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. - Gálatas 5:14