El Señor es bueno, un refugio en tiempos de angustia. — Nahúm 1:7
Él puede renovar tus fuerzas
El Señor es mi fortaleza y mi escudo, en él mi corazón confía. Me ha socorrido y estoy alegre, con mis cantos le doy gracias. - Salmos 28:7
Nunca olvidemos. 11 de septiembre de 2001