Una voz proclama: "Preparen en el desierto un camino para el Señor; enderecen en la estepa un sendero para nuestro Dios. Que se levanten todos los valles, y se allanen todos los montes y colinas; que el terreno escabroso se nivele y se alisen las quebradas.” - Isaías 40:3-4
Tal y como lo hizo Juan el Bautista que le dijo a los Israelíes que prepararan el camino para Jesús, nosotros debemos preparar nuestros corazones para Él.