Ideas de subtítulos
Dios no está preocupado porque llegues al cielo. El está preocupado por la paz aquí en la tierra. Entre su gente. En nuestros corazones.
De pronto, se unió a ese ángel una inmensa multitud —los ejércitos celestiales— que alababan a Dios y decían: «Gloria a Dios en el cielo más alto y paz en la tierra para aquellos en quienes Dios se complace».