Tus compañeros de trabajo no son tu enemigo.
¿A quién puedes animar hoy?
Haz una impresión cristiana para quienes te rodean.
Cómo ser el mejor jugador en equipo: 1) Asume lo mejor de los demás. 2) Sé un buen amigo para aquellos en tu equipo. 3) Aprende de otros y enseña a otros lo que conoces. 4) Anima a otros.