La ley del Señor es perfecta, y aviva el alma. - Salmos 19:7
En cambio, el Espíritu produce amor, alegría, paz, tolerancia, amabilidad, bondad, lealtad, humildad y dominio de sí mismo. Ninguna ley existe en contra de todas estas cosas. - Gálatas 5:22-23
"Practiquen lo que han aprendido, recibido y oído de mí." - Filipenses 4:9
Dichosos los que obedecen sus mandatos y de todo corazón lo buscan. - Salmos 119:2