Ideas de subtítulos
Este verso toma la práctica del sacrificio del Antiguo Testamento y demuestra cómo nosotros somos llamados a ser un sacrificio vivo para Dios.
Por lo tanto, amados hermanos, les ruego que entreguen su cuerpo a Dios por todo lo que él ha hecho a favor de ustedes. Que sea un sacrificio vivo y santo, la clase de sacrificio que a él le agrada. Esa es la verdadera forma de adorarlo.