Ideas de subtítulos
Una persona sabia se distingue más por la manera en que recibe la corrección que por cuánto habla.
El “necio que no deja de hablar” está tan ocupado diciendo cosas que no logra escuchar nada valioso, ni siquiera la dirección de Dios. A veces, lo más espiritual que podemos hacer es guardar silencio y aprender a escuchar.