En cambio, el fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, humildad y dominio propio. No hay ley que condene estas cosas. Gálatas 5:22-23
Y mi mandamiento es este: que se amen unos a otros como yo los amo. - Juan 15:12
En cambio, el Espíritu produce amor, alegría, paz, tolerancia, amabilidad, bondad, lealtad, humildad y dominio de sí mismo. Ninguna ley existe en contra de todas estas cosas. - Gálatas 5:22-23
Porque toda la ley en esta sola palabra se cumple: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. - Gálatas 5:14