Dios sostiene tu mañana
Me aferro a tus promesas.
El viernes fue dolor. El domingo es gloria. Pero el sábado es donde vivimos a menudo. Esperando. Preguntándonos. Confiando de todos modos.
Yo soy la vid, y ustedes son las ramas. El que permanece unido a mí, y yo unido a Él, da mucho fruto; pues sin mí no pueden ustedes hacer nada. -Juan 15:5