Ideas de subtítulos
No solo libera a la persona a la que estás perdonando. Eso, por sí mismo, ya lo vale. Pero, más importante todavía, te libera a ti. Te saca de la cárcel de tu propio rencor y amargura.
El perdón no se trata de borrar lo que pasó. Se trata de decidir perdonar y recordarte una y otra vez que ya les perdonaste, aún con todo lo que te hicieron.