Si es lo suficientemente grande como para preocuparse, también lo es para orar por ello.
Teme a Dios y no temerás a nadie más
No temeré mal alguno.
5 cosas que Dios quiere que le entregues. 1) tus dudas. 2) tu dolor. 3) tus miedos. 4) tus pensamientos pecaminosos. 5) tu corazón. 6) Él no te rechazará. Él te abrazará y te sanará.